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Escrito por María Bote Bote
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Jueves 04 de Marzo de 2010 00:22 |
Sumisa dormiré con la ventana abierta. En rito sigiloso me cubrirá la luna, derramando su luz sobre mi tenue esencia, con fulgurante empeño por ceñir mi cintura.
Y sentiré el abrazo sensual de las auroras al llenarse la estancia de luces y avaricias. Se escucharán los trinos precoces de la alondra si vislumbro en mis sueños despedirse la vida. Con su fervor, aguarda la cortina silente a que la bruma quiera perseguir al silencio. Entonces, la mañana, al encontrarme inerme, encenderá el oscuro velón de los misterios. De poemas soñados, urdida mi corona, la triste flor del alba desciende por mi sien. Porfías de tinieblas, de luz, mi sangre toda, un manantial de adioses, extraña placidez. María Bote.
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