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Escrito por Armando Salas
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Viernes 05 de Marzo de 2010 11:41 |
Los destrozos causados por tres olas gigantes en un crucero de lujo frente a la Costa Brava, en aguas mediterráneas del litoral de Cataluña, provocaron la muerte de dos personas y heridas a otras 14.
Ocurrió el miércoles en el "Louis Majesty", de 207 metros de eslora, que transportaba a 1.350 pasajeros y 580 tripulantes. El buque de bandera maltesa, de la compañía Louis Cruise Line, provenía de Cartagena (sudeste de España) y se dirigía al puerto italiano de Génova. Barcelona era la última de doce escalas, pero no había podido recalar allí por la tempestad.El transatlántico fue golpeado por tres olas gigantes de 10 metros de altura, que reventaron los vidrios del salón de proa. Torrentes de agua entraron en varios pisos de la nave. En el salón cedió el cielo raso y se desató el caos. Varios pasajeros fueron lanzados al aire."La gente gritaba, en pánico. Tomaba los chalecos salvavidas", contó el italiano Giovanni Zanoni. Dijo que vio cómo un enorme trozo de vidrio golpeó a un hombre en la cara, matándolo. Agregó que tomó un tiempo encontrar su cuerpo, porque estaba bajo los escombros del techo. Las víctimas fatales fueron un pasajero alemán y otro italiano.El barco ancló en Barcelona, donde se bajó a los heridos. La empresa no difundió ningún dato sobre ellos. Pudo saberse que al menos una mujer de 64 años se halla muy grave, con fracturas en ambas piernas, en la unidad de terapia intensiva del Hospital Vall d'Hebron. Los pasajeros comenzaron ayer a ser repatriados."No iniciaremos una investigación sobre el accidente, porque no pudo ser evitado. Se trata de un fenómeno natural, imprevisto e imprevisible", señaló el portavoz de la compañía, Michalis Maratheftis. Son las llamadas rogue waves –en español, olas extremas, y popularmente golpes de mar–, un fenómeno de múltiples causas y difícil de pronosticar, por su rareza y sorpresiva aparición.
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