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Escrito por Alicia Fernandez Martin
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Viernes 05 de Marzo de 2010 14:25 |
Todos esperábamos impacientes a nuestra amiga, estábamos muy ilusionados, queríamos patinar. Cuando al fin llegó, nos fuimos al centro comercial.
Gracias a nuestra amiga no pudimos entrar a la hora prevista... tuvimos que esperar una hora más. Cuando nos dimos cuenta de que era la hora de entrar, de nuevo, íbamos tarde, pero esta vez sí entramos. Todos creen que el patinaje es algo divertido, pero también puede llegar a ser peligroso. Un giro inesperado, un niño que aparece de la nada y, de repente, estás en el suelo con un fuerte dolor de muñeca. Aun así y con el dolor, no vas a desperdiciar la oportunidad de estar una hora más gratis. Después de dos horas patinando, me empiecé a quejar de la mano, todo ha pasado muy rápido... Estoy en el hospital, y media hora más tarde, con una escayola que puede estar meses. Aún así sé que el año que viene volveré a patinar.
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