|
Escrito por Mercedes Rodríguez Barrera
|
|
Viernes 05 de Marzo de 2010 14:27 |
Llegué tarde para empezar, con el pelo mojado y -22º bajo cero... mis amigos mosqueados conmigo, pero no mucho, lo suficiente para que se les pasase en el trayecto del autobús.
Llegamos al centro comercial donde íbamos a cenar y subiendo las escaleras mecánicas iba cantando la típica canción de siempre que se escuchaba en los altavoces. Llevaba un peligroso chicle en la boca mientras cantaba y de un segundo a otro, el chicle ya no estaba... Giré la cara y vi a mi amigo diciéndome que corriera porque el chicle que tenia en mi boca, que había desaparecido había vuelto a aparecer, por casualidades de la vida... ¡En la cabeza calva de un señor que iba por las escaleras de abajo...! Mercedes Rodríguez Barrera 1º Bach A
|